23 mayo 2010
Al menos una?
Yo apuesto que no sabes nada de mí, de mi pasado ni de mi presente. No conoces a mi familia, así que no podrías entender ciertas maneras de comportarme. Desconoces mis fobias, mis traumas infantiles y a qué le temía cuando tenía tres años. No sabes de quién me enamoré por primera vez, ni quién juré que sería mi mejor amiga cuando iba a primero de primaria. Apuesto a que tampoco sabías que tenía un diario o tal vez más. No sabes cuál era mi peluche favorito, ni a qué edad aprendí a montar en bici. Es más, ¿sabes si sé montar en bici?. No conoces el motivo de la cicatriz de mi pierna izquierda, ni la de la muñeca y mucho menos el número total de lunares que tengo. No conoces la cantidad de enfermedades que he sufrido, ni cuántas de ellas eran importantes. No sabes quién hay dentro de mi corazón, ni de qué forma. Desconoces cuánto sufrí por amor, o cuánto hice sufrir. Así, como tampoco sabes a quién le dije por primera vez “te quiero” sintiéndolo de verdad. No sabes quién destrozó mis ilusiones inesperadamente, ni quién es mi amor platónico, ni quién lo era y dejó de serlo. No sabes el número total de peluches que hay en mi habitación, ni quién me regaló cada uno. Tampoco el color de mis cortinas, ni la razón para que sean así. No conoces el significado del dibujo que hay pegado en la puerta de mi cuarto. Ignoras por completo todas mis manías y mis impulsos. No sabes por qué no me muerdo las uñas, cuál es mi postura al acostarme, qué hago para dormirme y cómo me gusta despertarme. No sabes cuál es mi punto débil, ni cuál es mi debilidad; Tampoco que personas son mis debilidades. No conoces cuál es mi bebida favorita cuando salgo de fiesta, cuando voy a un bar, cuando me quedo en casa con unos amigos o cuando ceno. Tampoco sabrás que todas ellas son diferentes. No conoces qué hecho marcó un antes y un después en mi vida. Tampoco mi opinión religiosa, ni política. No sabes cuál es mi escala de valores, ni el orden de mi lista de prioridades. No sabes cuáles son los tipos de personas que odio, ni qué actitudes me molestan. Así que no me digas que no eres capaz de enamorarte de mí... Porque no conoces ni un cuarto de lo que soy realmente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario