Te quiero como la soledad, gratificante y calmada.
Te quiero como el 69, dando y dando.
Te quiero como a mi comida, caliente y bien preparada.
Te quiero como a tus mentiras, grandes e imposibles de escaparles.
Te quiero como al agua, recorriendo cada parte de mi cuerpo.
Te quiero como a las estrellas, de noche e iluminando la oscuridad de lo prohibido.
Te quiero como a la Luna, distante e inalcanzable.
Te quiero como el amanecer, entrando sin permiso por la ventana a despertarme en las mañanas.
Te quiero sin consecuencias y recorriendo cada parte de mi existir.